Quien no ha escuchado decir a los ambulantes que suben a las combis: “señores pasajeros, damas y caballeros, disculpe que interrumpa su lindo viaje, en esta oportunidad he venido a ofrecerles un rico producto…….y bla bla bla!” y también nunca faltan los FLOREROS que te cuentan todas sus penas y pesares buscando que uno se apiade de ellos.
A veces es increíble todo lo que se escucha en los carros, suben a contarte historias tan tristes como por ejemplo: “mi hijo está enfermo y necesito comprar los medicamentos, sacar análisis, etc.” , también hay historias achoradas cuando suben y dicen: “acabo de salir de la cárcel, estuve 5 años encerrado…..bla bla bla” o los que dicen: “soy del centro victoria, antes robaba, me drogaba pero gracias a la ayuda de mis compañeros ya deje las drogas me estoy rehabilitando……bla bla bla”.
La verdad es que las historias son tan comunes, predecibles y repetitivas que al menos yo ya me las sé de memoria y es por eso que nunca suelo darles ni 0.10 céntimos a las personas que suben a contar sus increíbles historias! Aparte dudo mucho que esas historias sean verdaderas.
Cuando uno va en micro por la Av. Abancay son infinitos los ambulantes que suben a vender golosinas, las personas que suben a contar sus penas y los que venden productos “X”, estos últimos son los que me llaman más la atención pues su facilidad de palabras y el floro que meten muchas veces hace que los escuche atentamente, sin embargo nunca les compro ninguno de sus productos. Marketean tan bien el producto que venden que se parecen a Marco Antonio, el que vende en la teleferia, jajajajajaja.
Señores lectores, damas y caballeros esta redacción de hoy! :)